AGÜITA AMARILLA…
La feria de Salinas de Hidalgo dejó mucha inconformidad porque muchos parroquianos ¡regaron su agüita amarilla por doquier!
Puertas de casas, cortinas de comercios, defensas de autos y hasta banquetas, por lo que los afectados le exigen al alcalde, Antonio Venancio Páez Galván que mande barrenderos a echar agua y desinfectar sus propiedades.
Se dice que el edil hace como que no huele y que anda muy contento por ganarse una feriecita extra con los permisos de venta de cerveza.
TANTAS COSAS LINDAS…
Coxcatlán es uno de esos pueblitos donde los alcaldes aplican tres años de Hidalgo y se llenan los bolsillos de lana. Ahí tiene usted a los Morales: varios fueron alcaldes y hoy viven a cuerpo de rey, con constructoras, escuelitas y ¡tantas cosas lindas!
El problema es que el 99.9 por ciento de los habitantes, la mayoría indígena, siguen tan marginados como el dia en que se fundó el pueblo. Hoy, Omar Alberto Soni Bulos es el alcalde en turno, que al parecer también quiere vivir a cuerpo de rey, con constructoras, escuelitas y muchas cosas lindas, porque afirman que no hace nada de obra pública.
CON SOMBRERO AJENO…
En la dimensión desconocida de Tanquián de Escobedo, se comenta que el alcalde, Pablo Emmanuel Jonguitud Guerrero, saluda con sombrero ajeno, pues presentó como suyas las despensas y apoyos sociales que entregaron integrantes de la institución “Manos Unidas por San Luis”, de Ciudad Valles, a los tanquianénses.
Rumoran que Pablito no quiere gastar un solo peso del recurso público, pues anda haciendo cochinito para financiar su próxima campaña. ¿Lo apoyará el pueblo?
CASAS DE POLVO…
Vaya sorpresa se llevaron habitantes de Santo Domingo cuando fueron invitados para ser beneficiarios del “Programa Municipal de Vivienda” que impulsa el alcalde, Filiberto Rodríguez Alvarado, y quien entregó solo costales de cemento para que la gente empiece a construir su casita, solo un detalle, faltaron los ladrillos, la varilla y, en unos casos, hasta el terreno.
Se comenta que edil en realidad les dio mucho material para almacenar en vez de una esperanza clara de hacerse de un patrimonio.













