AHÍ ESTÁN LAS CONSECUENCIAS…
En Villa Juárez se comenta que la falta de interés de su alcaldesa, Lisa Izaguirre Rico, por la seguridad pública obliga a los pobladores a vivir con incertidumbre y miedo ante la presencia de grupos delictivos en el municipio, aunado a que su escasa policía municipal no cuenta con las estrategias operativas para garantizar la paz social.
Dicen que la decisión de la edil de implementar un toque de queda solo sembró más miedo entre la gente y más desconfianza hacia ella.
NO OIGO OIGO, SOY DE PALO…
El que también mostró una evidente indiferencia por sus gobernados fue el alcalde de Cárdenas, Edgar Miguel Hernández Aguilar, ya que en ningún momento fijó una postura, ni mucho menos anunció un operativo, para sumar esfuerzos en la búsqueda de las personas originarias del municipio que se habían reportado como no localizadas, quienes, afortunadamente, ya están con sus respectivas familias, pero no gracias a él ni al Ayuntamiento que encabeza.
Dicen que el edil es otro de los que no les interesa invertir en seguridad, y de los que se conforma con tener solo a seis policías para todo el municipio.
MINI SPLASH DESÉRTICO
En Moctezuma trascendió que el alcalde, Mario Díaz Hernández, anda muy emocionado porque construye unas albercas que, según él, abrirá al público en general, pero en redes sociales de inmediato recibió todo tipo de reclamos debido a que en muchas comunidades no les llega una sola gota de agua.
Le preguntan al edil que si podrán irse a bañar a la alberca o que mejor atienda las necesidades urgentes de la población en vez de echar andar proyectos sin sentido social ¡Chale! ¡ya hasta se parecen a los de Cambio de Ruta!
COMPETIDORES ETÍLICOS…
En Cerro de San Pedro acusan al alcalde, Jesús Nava Loredo, de no apoyar al tradicional festival “musical y cultural”, pero, ¿cómo va a apoyar a sus competidores, que pusieron el ejemplo de hacer negocio con la venta indiscriminada de alcohol en cada edición y que ahora cada alcalde o alcaldesa en turno lo hace cada fin de semana?
Dicen que “próceres” de este festival, como Ignacio Betancourt, andaba hasta las chanclas el día que anunciaron la primera edición de este “festival” que, que no es más que la competencia directa del ayuntamiento en las ventas de alcohol de la gran cantinucha que, tanto organizadores como ayuntamiento han hecho de ese municipio.
















