EL CATARRÍN DEL PUEBLO…
En Tamazunchale se dice que al director de Ecología municipal, Israel Antonio Hernández, lo agarraron en plena borrachera y haciendo escándalos en vía pública, queriendo charolear para salir librado, pero los policías municipales actuaron conforme lo establece la ley y se lo llevaron a los separos.
El hecho trascendió de tal manera que al alcalde, Adelaido Cabañas Hernández, no le quedó de otra que cesarlo de su cargo, ya que, en la antesala de las próximas elecciones, quiere llegar sin ningún escándalo en sus espaldas.
NEGOCITOS FAMILIARES…
En Tampacán se comenta que el alcalde, Santiago Rodríguez Posadas, ha dispuesto de todo lo necesario para que uno de sus familiares emprenda en el municipio un jugoso negocio: la instalación de una gasolinera, la única que habrá en el pueblo en beneficio de sus finanzas personales.
Se dice que este proyecto supuestamente presenta muchas irregularidades, desde el uso del espacio, permisos de ecología y el uso forzado de las plataformas digitales del Ayuntamiento para la promoción y posicionamiento del negocio familiar.
AYUDA DE MALA GANA…
En Mexquitic de Carmona se comenta que causó indignación la forma en que el alcalde, Francisco Javier Ortiz Hernandez, brindó “apoyo” a ganaderos del municipio, ya que les llevó producto alimenticio a granel en un camión de volteo, el cual tiró el alimento a la tierra para que los “beneficiados” lo palearan y guardaran en costales, lo que resultó humillante para quienes también trabajan en el campo de sol a sol.
Se dice que a los trabajadores no les quedó de otra que aceptar la “ayuda”, porque si reclaman o dan alguna observación, ya luego no les llevan nada.
NO SE AYUDA NI TANTITO…
En Santa María del Río dicen que la alcaldesa, Isis Díaz Hernández, mostró desinterés por el Tianguis Turístico al mandar una representación formal del municipio en uno de los escaparates más importantes para la promoción turística del país, un error que no puede calificarse como menor cuando se ostenta el distintivo de Pueblo Mágico.
Se habla de una omisión que raya en la negligencia, porque no se trata solo de asistir a un evento, sino de defender una marca que genera identidad, visitantes y derrama económica.















