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DE MAL A PEOR…
En Mexquitic de Carmona dicen que el alcalde, Francisco Javier Ortiz Hernández, ya definió que el sello de su gestión municipal son las obras malhechas y la improvisación, ya que, después de que fuera criticado por pavimentar una calle sin drenaje, ahora anda entregando obras en la cabecera municipal con cemento aún fresco, húmedo e incompleto, lo que generó la indignación de los “beneficiarios”, quienes, dicen, prefieren que el edil ya no se moleste en trabajar y que solo espere el final de su trienio.
CARNE MOSQUEADA…
En Xilitla trascendieron las deplorables condiciones en las que se encuentra el rastro municipal, cuyos trabajadores cuelgan la carne a la intemperie, sin las mínimas condiciones de higiene y ante la presencia de perros en situación de calle que aprovechan el festín para morder y lamer el producto.
Por su parte, dicen que el alcalde, Óscar Márquez Plscencia, ni por enterado de la situación, por lo que está permitiendo que se genere un serio problema de salud pública.
PICHICATA…
En Axtla de Terrazas comenta que la alcaldesa, Clara Castro Jonguitud, se vio muy pichicata con la entrega de “apoyos” que otorgó a las familias del municipio afectadas por las recientes lluvias, a quienes la edil solo les dio una simple lámina para que tengan algo con qué cubrirse de las lluvias, ya que los pronósticos indican que seguirán al menos en lo que resta del mes.
Se rumora que la edil ya tenía un presupuesto etiquetado para dar un apoyo más sólido y suficiente, por lo que todos en el pueblo se preguntan dónde quedó dicho recurso.
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En Matehuala los habitantes comentan que ya se resignaron a que el alcalde, Raúl Ortega Rodríguez, no pavimente calles ni mejore la infraestructura urbana, por lo que comerciantes decidieron mejor aprovechar los baches y calles destruidas para promocionar sus negocios, esto, de forma chusca y, evidentemente, con una crítica directa hacia la gestión del edil, quien, comentan, le ha aprendido lo peor a su amigo, el alcalde capitalino, en eso de poner cualquier pretexto para no hacer lo que le corresponde.














