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SI EL RÍO SUENA…
En Santa María del Río trascendió que elementos de la Guardia Civil Estatal y de la SEDENA reventaron la comandancia municipal de la policía porque andaban buscando a unos agentes que habrían facilitando la logística para instalar un narco laboratorio, pero gracias a la eficiente actuación de las instancias estatales y federales no lo lograron y ahora se busca a los presuntos policías municipales responsables.
El hecho dejó un llamado de atención directo a la alcaldesa, Isis Díaz Hernández, para que se fije a quién contrata para que se haga cargo de la seguridad pública.
NI ESO PUEDEN CUIDAR…
En Villa de Zaragoza comentan que la policía municipal de la alcaldesa, Amada Zavala, demuestra una vez más su ausencia e inoperancia en la cabecera municipal y en las comunidades, esto, tras darse a conocer que delincuentes se están robando el material y herramientas que se utiliza en la construcción de caminos y carreteras del municipio, lo que retrasará considerablemente dichas obras y dejará sin circulación vehicular en varias zonas del pueblo.
CHAROLA SIN EFECTO…
En Ciudad Fernández se rumora que el exalcalde, José Alfredo Pérez Ortiz, regresó a las noticias locales, pero no por algo positivo, sino porque quiso hacer uso de su dizque influencia para que liberaran a uno de sus empleados que fue detenido por manejar, en presunto estado de ebriedad, una de las camionetas del negocio de su patrón.
Dicen que, en tono casi altanero, el ex edil, que ya nadie recuerda por su pésima gestión, pidió las atenciones pero fue ignorado por los policías de Rioverde que hicieron la detención, llevando al trabajador ante un juzgado civil para que, ahora sí, su jefe pague ahí la falta administrativa tras los desmanes que armó a nombre de su empresa.
EL PUEBLO MANDA…
En Matlapa comentan que se vivieron momentos de máxima tensión cuando varios pobladores unieron fuerza para confrontar a elementos de la policías municipal por, supuestamente, haber detenido irregularmente a un hombre en la comunidad de Picholco, quien posteriormente habría aparecido en la localidad sin signos de vida, por lo que la multitud enfurecida exigía justicia y una versión clara de lo sucedido, todo esto pasaba mientras la alcaldesa, María de Jesús Rivera Rosales, ni siquiera se encontraba en el pueblo porque disfrutaba de su fin de semana en otro lugar.













