TODO SE PARECE AL JEFE…
En Rioverde se anda diciendo que los funcionarios del gobierno municipal ya agarraron los modos de su jefe, el alcalde Arnulfo Urbiola: su prepotencia y , ya que circuló un video que muestra a un funcionario de Ecología manejando su camionetón en sentido contrario en una de las calles del municipio, lo que ponía en riesgo a terceros.
Se dice entre los habitantes que estos comportamientos de los funcionarios son más frecuentes porque le aprendieron al patrón “las formas” de tratar a la ciudadanía. La gente sigue esperando que Urbiola anuncie castigo a su pupilo.
PIENSA QUE ES GASTO…
Se puso en marcha el Tianguis Turístico de los Pueblos Mágicos del país y en Santa María del Río apenas se dieron cuenta que tenían que asistir, ya que en la página del ayuntamiento que encabeza la alcaldesa, Isis Díaz, apenas hay una deslucida publicación que hace referencia al evento, pero no de la participación del municipio, por lo que nadie sabe nadie supo sobre cómo se harán presentes en tan importante exposición nacional.
Se comenta que la presidenta municipal está más interesada en cobrar re bonito por los espacios del Festival de la Campechana, que en meterle recurso a la promoción turística. Y es que la morenista ve la inversión en turismo como un gasto.
EL MIEDO NO ANDA EN BURRO
Trascendió en Matlapa que la alcadesa, Marichuy Rivera, sigue ocupadísima recuperándose de sus cirugías estéticas que no tuvo tiempo de atender a habitantes de la comunidad de Zacayo, quienes se manifestaron para exigir transparencia en una obra inconclusa.
Ante esto, la edil mandó a su secretario general, Cristóbal González, para mediar la situación, pero no esperaban que la gente casi lo amarrara del palo más grande del municipio después de jalonearlo y casi golpearlo. ¿Por qué será? por los modos prepotentes del secre.
Se rumora que la alcaldesa dejó inconclusa la calle, pero la reportó como culminada y eso amuinó al pueblo., quien ya demostró de qué cuero salen más correas. ¡Ay, nanita!
ALGO HUELE MAL
Dicen que en Rayón la paciencia de la gente se agotó, como se agotó el servicio de recolección de basura sin justificación alguna. Dicen que simplemente dejaron de pasar los camiones mientras el alcalde Baltazar Tello Pérez guarda un silencio tan molesto y apestoso como la basura acumulada en las calles.
Se rumora que el presidente municipal ni siquiera tiene un diagnóstico claro del problema y que su oficina solo atina a dar largas, mientras las familias ya no encuentran dónde meter los desperdicios. No hace poco denunciamos que el alcalde se desentiende de al menos ponerle tierra a los baches de la vía a Lagunillas, ¿entonces, pa´qué sirve la autoridad apá?















