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- Un nuevo señalamiento contra un agente Vial de la capital reavivó las críticas por el uso de grúas para remitir vehículos al corralón, aun cuando el conductor se encontraba presente.
Staff / El Mañana
Mientras el alcalde Enrique Galindo Ceballos se encuentra fuera de San Luis Potosí, una nueva polémica vuelve a colocar a la Policía Vial en el centro de las críticas y pone en duda el discurso oficial sobre la supuesta capacitación de los agentes para ofrecer un trato más humano y profesional a la ciudadanía.
En la calle Julián de los Reyes, el agente de tránsito Armando Saravia González fue señalado por ordenar el arrastre de un vehículo al corralón mediante una grúa, pese a que el propietario permanecía en el lugar y solicitaba que únicamente se le levantara la infracción correspondiente.
Ni la intervención de un abogado modificó la decisión del oficial. Tras varios minutos de discusión, la unidad fue enganchada y retirada, escena que quedó registrada en video y rápidamente se difundió en redes sociales, donde nuevamente surgieron acusaciones de que las grúas se han convertido en un lucrativo negocio para la administración municipal.
El abogado que acompañó al conductor cuestionó el procedimiento al sostener que, al encontrarse presente el propietario, no existía justificación para remitir el vehículo al corralón y bastaba con aplicar la sanción administrativa.
El caso revive un reclamo constante entre automovilistas, quienes denuncian que las remisiones implican no sólo el pago de la multa, sino también el costo del arrastre y la pensión del corralón, elevando considerablemente el monto final.
Aunque la Ley de Tránsito prevé supuestos para el uso de grúas, corresponde a la autoridad acreditar y justificar plenamente que el procedimiento fue legal. Sin embargo, para muchos ciudadanos, la percepción sigue siendo la misma: más que ordenar el tránsito, las plataformas parecen trabajar horas extras.















