Staff / El Mañana
Fieles que acudían al Santuario de Guadalupe se llevaron la sorpresa de su vida al encontrar los restos de un chivo con un mensaje de “ofrenda”.
¡Vaya susto se llevaron los potosinos este Viernes Santo! Mientras los fieles llegaban al Santuario de Guadalupe para las celebraciones, se toparon con una escena que ni en las películas de terror:
Una cabeza de chivo fue abandonada justo al exterior del recinto, dejando a más de uno con el Jesús en la boca y el ojo cuadrado.
Testigos que andaban por la zona chismearon que el “regalito” estaba envuelto en una manta blanca, adornado con unas ramas y, para ponerle más misterio al asunto, traía un mensaje que decía: “El sacrificio se hace ofrenda”.
La presencia de la cabecita del pobre chivo sacrificado del desató de volada los comentarios y teorías entre los que entraban y salían del templo, pues nadie entendía si era una broma de muy mal gusto o algún rito extraño de esos que dan miedo.
De forma extraoficial se supo que los restos fueron retirados poco después de que se dio el reporte para que la gente pudiera seguir con sus oraciones en paz.
Cabe recordar que no es la primera vez que pasa algo así en la capital; ya en agosto del año pasado dejaron algo parecido en la Catedral Metropolitana.
Hasta ahora, nadie sabe quién fue el “gracioso” que dejó al chivo ni con qué intención, pues las autoridades no han soltado prenda sobre alguna investigación.

















