Agencia Reforma
Monterrey, NL 14 junio 2026.- Con la llegada de Suecia a la Ciudad para jugar ante Túnez en el Mundial de Futbol, surgió una competencia amistosa en la cancha entre aficionados mexicanos y suecos, quienes disputaron su propio partido ayer y luego se unieron para una barbacoa.
Eso sí, aunque el encuentro era amateur, la pasión y el amor por los colores de cada equipo se sintieron como si en la cancha de la Sociedad Cuauhtémoc y Famosa, en la Colonia del Prado, estuvieran jugando las “selecciones” de dichos países.
En aquel sitio hubo “vikingos” y “charros”.
“Estamos celebrando el futbol juntos”, expresó Jonas Lindblad, organizador de este encuentro, quien reside en el País desde octubre del año pasado y convocó al evento a través de redes sociales.
“Cuando los fans suecos viajamos a un torneo, tenemos la tradición de que un día antes del gran juego organizamos partidos de convivencia donde los aficionados juegan con otros aficionados; es una actividad para unir a las comunidades y fans alrededor de este deporte”.
Este sueco de 33 años, productor de cine afincado en la Ciudad de México porque disfruta de la cultura del País, esperaba que el equipo sueco obtuviera la victoria en este partido. Los mexicanos, sin embargo, ganaron 4-2 en tiempo regular, que duró 60 minutos.
Acostumbrados a las bajas temperaturas, los suecos -en su mayoría procedentes de Estocolmo y Gotemburgo- hicieron suyo el clima caluroso de la Ciudad: algunos lo sobrellevaron con refrescos, aguas y otras bebidas. Otros disfrutaron del encuentro desde las tribunas cubiertas con toldos, y algunos más decidieron quitarse los zapatos y los jerseys.
“Los mexicanos son gente muy amistosa y la comida es realmente buena, así que nuestra experiencia ha sido fantástica, muy buena, aunque hace un poco de calor”, dijo Lukas, un joven de 21 años dedicado a viajar por el mundo.
Contó que recientemente terminó un recorrido por Sudamérica, lo que lo motivó a visitar el País y conocer otros destinos turísticos como la Ciudad de México, Oaxaca, Puerto Escondido, Valladolid y Holbox.
Mientras Lukas viajó con un amigo, otros suecos, como Simon, de 35 años, prefirieron hacer amistades en el camino. Ahí estuvo apoyando a su equipo junto con sus nuevos amigos.
“Me parece más emocionante viajar solo, porque conoces gente que jamás conocerías de otra manera”, expresó, y luego señaló a un grupo de personas detrás de él: “No los conocía ayer, pero ahora los conozco”.
Las fronteras fueron vencidas en la cancha y en la tribuna, pues suecos y mexicanos platicaron animadamente sobre estrategias, errores y otros asuntos triviales.
Diego, agente de bienes raíces de 31 años, conversó en inglés -el idioma que aquí fue universal- durante un buen rato con Simon y luego con Viktor, emprendedor de 37 años.
Cruzó desde la tribuna mexicana, que era apenas una minoría, hasta el extremo ocupado por los suecos, quienes estaban emocionados, echando porras, entonando cánticos y lanzando gritos de apoyo a su equipo. Una mujer sueca celebraba al ritmo del tambor cada gol de sus paisanos.
“Hay algunos suecos que vinieron muy abiertos para conocer personas e incluso me ha tocado hablar con un par ahorita pero, en general, es un ambiente con una vibra muy relajada, divertida y tranquila; muy mundialista.
“Vine con mis amigos pero dijimos: ‘A ver, estamos en México, vamos a juntarnos con los suecos para escuchar sus porras y sus modismos’ y aunque no sabemos sueco, pues nos gusta empaparnos de algunas culturas”.
Ni siquiera el momento más crítico del encuentro mañanero pudo empañar el espíritu de celebración y unión, así como la buena voluntad de los espectadores.
Por accidente, un jugador del equipo mexicano lesionó a Oskar, de 22 años, quien en Suecia trabaja en una tienda comercial. El joven se retiró de la cancha y pasó de jugador a espectador.
Si bien algunas personas se mostraban desconcertadas por el incidente, Oskar mantuvo el buen humor.
“Es la gente mexicana la que rompió mi pierna”, bromeó al preguntársele sobre su impresión de la Ciudad.
Luego agregó: “No, no, son gente realmente amigable. Todo está muy bien”.
La delegación sueca en Monterrey prepara hoy una caravana rumbo al Estadio de Rayados. Se espera la participación de unos 3 mil aficionados.

















