Huehuetlán, SLP. — De “gallo” de rancho solo le quedó el canto amargo. Gabino “N” fue vinculado a proceso por la Fiscalía General del Estado tras confirmarse que no era precisamente un Romeo, sino un agresor sexual con historial de repetición.
Los hechos ocurrieron en un domicilio de Huehuetlán, donde, según la investigación, el sujeto agredió sexualmente de manera reiterada a la víctima. El idilio terminó cuando la Policía de Investigación lo ubicó en el rancho Las Amelias, en Tamazunchale, y lo arrestó con mandamiento judicial en mano.
En audiencia, la Fiscalía presentó las pruebas suficientes para que el juez dijera lo que todos ya sospechaban: este personaje no necesitaba más rodeos, sino prisión preventiva oficiosa. Y así, el macho bragado ahora tendrá que presumir su “hombría” en la sombra, con cuatro meses de investigación complementaria por delante.
Vecinos de Huehuetlán comentan entre dientes que lo único “agravado” aquí no es el delito, sino la desvergüenza con la que operaba. Al final, el show de Gabino se acabó: pasó de sentirse galán a recibir amor de prisión.
















