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Staff / El Mañana
Una tarde recreativa en la presa Cañada del Lobo terminó en tragedia luego de que un hombre de 32 años ingresara al embalse y fuera vencido por la profundidad.
La tranquilidad del embalse conocido como Cañada del Lobo, ubicado al sur de la capital potosina, se vio abruptamente interrumpida cuando una aparente convivencia al aire libre se convirtió en una pesadilla. Testigos que acompañaban a la víctima presenciaron con desesperación cómo el agua cubría por completo a su compañero, quien decidió adentrarse a la zona de almacenamiento sin imaginar que jamás volvería a salir a flote por sus propios medios.
De inmediato, los alertas de auxilio se activaron a través de los números de emergencia, provocando una intensa movilización de los cuerpos de salvamento y seguridad hacia el paraje agreste. Elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana Municipal arribaron rápidamente como primeros respondientes, estableciendo un perímetro de seguridad alrededor de la ribera para facilitar el trabajo de los especialistas en rescate acuático.
Poco después se sumaron rescatistas de Protección Civil Municipal, quienes iniciaron las complejas maniobras de búsqueda dentro del cuerpo de agua ante la angustia de los presentes. Las condiciones de profundidad y el terreno irregular complicaron las labores iniciales, obligando a los buzos tácticos a realizar inmersiones estratégicas para ubicar el punto exacto donde la corriente o la sumersión habían atrapado al varón.
Tras varios minutos de tensión en la zona, los rescatistas lograron dar con el cuerpo sin vida del hombre, procediendo a extraerlo hacia la orilla bajo la mirada consternada de los curiosos. Paramédicos confirmaron que ya no contaba con signos vitales, por lo que el área fue inmediatamente acordonada con cintas preventivas para evitar la alteración de cualquier indicio pericial en el lugar de los hechos.
Minutos más tarde, agentes de la Policía de Investigación adscritos a la Fiscalía General del Estado hicieron su arribo para recabar testimonios de los acompañantes y transeúntes. Las primeras indagatorias buscan esclarecer las circunstancias precisas bajo las cuales el individuo ingresó al vaso de captación, determinando preliminarmente que se trató de un fallecimiento por sumersión accidental en una zona de alto riesgo.
Personal del Servicio Médico Legal (Semele) asumió el control del cuerpo para trasladarlo al anfiteatro correspondiente, donde se le practicará la necropsia de ley que marca el protocolo ministerial. Este trágico incidente motivó a las autoridades locales a lanzar un enérgico exhorto a la ciudadanía para evitar ingresar a nadar o realizar actividades recreativas en presas y cuerpos de agua no habilitados.

















