Staff/ El Mañana
Comunidades náhuatl y tének de la Huasteca Potosina protagonizaron este fin de semana una serie de movilizaciones para exigir la prohibición definitiva del fracking, una técnica de extracción de hidrocarburos que consideran una amenaza para el agua, el medio ambiente y la vida comunitaria. Las protestas, respaldadas por el Observatorio Indígena Mesoamericano y la Alianza Mexicana contra el Fracking, se desarrollaron en municipios como Huehuetlán, San Antonio y Tancanhuitz, además de generar cierres intermitentes en la carretera México-Laredo.
Los manifestantes denunciaron que el nuevo Plan Estratégico de PEMEX pone en riesgo el territorio de 367 comunidades indígenas sin que exista una consulta previa, libre e informada. Señalaron que la posible implementación de esta técnica podría afectar gravemente ríos, manantiales y cuerpos de agua de la región debido al uso de sustancias químicas empleadas en los procesos de extracción.
Durante el Quinto Foro Regional realizado en Huehuetlán, autoridades comunitarias, activistas y representantes de organizaciones sociales acordaron fortalecer la resistencia pacífica para impedir el avance de proyectos relacionados con el fracking. Los participantes insistieron en que el agua debe destinarse prioritariamente al consumo humano y a las actividades agrícolas que sostienen la economía local.
Como parte de los acuerdos, exigieron al gobierno federal emitir un decreto que prohíba de manera oficial esta práctica en el país. Los asistentes advirtieron que la defensa del territorio no sólo implica proteger recursos naturales, sino también preservar la identidad cultural, las tradiciones y el patrimonio ambiental que distinguen a la Huasteca Potosina.

















