San Luis Potosí, S.L.P. — No fue un robo ni una remodelación: fue una huelga. Trabajadores del Nacional Monte de Piedad en todo el país —incluidas cinco sucursales en San Luis Potosí y Ciudad Valles— pararon actividades en exigencia de respeto a su contrato colectivo de trabajo y mejores condiciones laborales.
Las fachadas de las sucursales amanecieron con banderas, sellos sindicales y cortinas de acero cerradas, dejando a decenas de usuarios afuera, sin poder hacer pagos o recuperar sus pertenencias empeñadas.
Entre los afectados, una usuaria comentó que su empeño venció hace 15 días, y que al acudir a pagar este miércoles le informaron que no habría servicio hasta nuevo aviso. “Me da miedo que rematen mi prenda, uno cumple con los pagos, pero ahora ni eso se puede”, señaló con preocupación.
La incertidumbre crece entre los clientes, ya que el Sindicato Nacional de Empleados y Trabajadores, Sección 3, informó que no hay fecha para levantar el paro.
En la última huelga, ocurrida en febrero del año pasado, el paro duró un mes completo, afectando a miles de usuarios en todo el país. Mientras tanto, las autoridades sindicales señalaron que la protesta busca defender derechos laborales que la institución ha querido modificar unilateralmente, mientras que los usuarios fueron orientados a presentar quejas ante Profecopor los servicios suspendidos.
Con las sucursales detenidas y sin atención, los usuarios temen que las prendas que no puedan pagar a tiempo sean rematadas. Mientras tanto, las calles del centro potosino lucen con las puertas del Monte de Piedad cerradas y un mensaje claro: no se mueve una sola joya hasta nuevo aviso.
















