- Obispo cierra etapa y asume nuevo encargo pastoral
Staff/El Mañana
Monseñor Margarito Salazar Cárdenas presidió su última misa en la Catedral de la Inmaculada Concepción, en Matehuala, durante el Domingo de Pascua, marcando el cierre de su gestión al frente de la diócesis.
El prelado dejará el Altiplano potosino tras ocho años de servicio, luego de ser designado por el Papa León XIV como nuevo obispo de la Diócesis de Tampico.
Durante la celebración, el obispo expresó su gratitud por el tiempo compartido con las comunidades de los 12 municipios que integran la diócesis.
Recordó que llegó en marzo de 2018 por nombramiento del Papa Francisco, iniciando un periodo enfocado en fortalecer la estructura eclesial.

Señaló que su labor pastoral se centró en mantener cercanía con la población, especialmente en zonas rurales, promoviendo un obispado accesible.
“El trabajo que desarrollé fue bueno; me hizo feliz estar con las diversas comunidades”, afirmó ante los fieles reunidos.
Además, llamó a los creyentes a vivir la fe más allá de las celebraciones externas, enfocándose en la transformación personal.
Indicó que la resurrección debe reflejarse en acciones que contribuyan a mejorar la vida social.
Con su salida, la Diócesis de Matehuala entra en un periodo de transición, en espera de un nuevo nombramiento por parte de la Nunciatura Apostólica, mientras Salazar Cárdenas asumirá funciones en Tamaulipas.

















