Staff / El Mañana
Un voraz incendio en un basurero desata la alerta en el Periférico Norte; el viento le echó montón a los bomberos y la columna de humo se vio desde lejos.
Un tremendo susto y una densa columna de humo negro despertaron la alerta en el Periférico Norte, justo en el entronque con la carretera a Zacatecas, donde un voraz incendio en un basurero se salió de control y amenazó con extenderse a zonas aledañas.
Nadie supo cómo empezó la chispa, pero el problema fue que el viento no dio tregua. Las fuertes ráfagas actuaron como soplador y brincaron el fuego de un montón de basura a otro, alcanzando una superficie de unos 300 metros.
Los montones de desechos, que estaban a unos 50 metros de distancia entre sí, prendieron como pólvora, dificultando las tareas de los cuerpos de auxilio que llegaron a toda prisa para que la cosa no pasara a mayores.
Personal de Protección Civil Estatal, en una chamba coordinada con los “tragahumo”, se la rifaron en el sitio del basurero para cortarle el paso a las llamas y evitar que la quemazón brincara a otros lados.
Entre manguerazos y maniobras, los brigadistas se enfocaron en enfriar los puntos críticos para que el humo dejara de afectar la visibilidad de los conductores que andaban por la zona con el Jesús en la boca.
Tras varias horas de combate en el basurero, los elementos de rescate lograron controlar el siniestro, manteniéndose “ojo al Cristo” para que el viento no volviera a revivir las brasas entre los cerros de basura. ¡Menos mal que no pasó del susto y la humareda!


















