🔊 Escuchar esta nota informativa:
Staff / El Mañana
Un voraz siniestro movilizó a todos los cuerpos de auxilio en la zona comercial más importante de la capital potosina, obligando a una evacuación de emergencia.
La tarde de este martes, el panorama habitual de la Central de Abastos de San Luis Potosí cambió drásticamente cuando una columna de humo negro comenzó a emerger desde el interior de una de las bodegas, alertando a locatarios y visitantes sobre un incendio de grandes proporciones.
El fuego se propagó con rapidez, generando una nube de humo denso que se podía observar desde distintos puntos de la ciudad, lo que provocó una evacuación inmediata coordinada por personal de seguridad privada y elementos de Protección Civil, quienes priorizaron salvaguardar la vida de los cientos de personas presentes.
Al lugar arribaron unidades del Cuerpo de Bomberos, quienes desplegaron un operativo de combate contra incendios para intentar confinar las llamas y evitar que estas alcanzaran las bodegas contiguas, las cuales almacenan productos altamente inflamables que habrían complicado el escenario.
El pánico se apoderó de quienes circulaban por los pasillos del centro de distribución, pues la incertidumbre sobre el origen del fuego y la posibilidad de una explosión mantuvieron en vilo a los comerciantes, quienes intentaron rescatar parte de sus mercancías antes de ser alejados del perímetro de seguridad.
Hasta el cierre de esta edición, las autoridades no han reportado víctimas mortales ni personas lesionadas de gravedad, aunque sí se confirmó la presencia de paramédicos para atender crisis nerviosas provocadas por el impacto visual del siniestro.
Personal de peritaje de la Fiscalía y especialistas en riesgos comenzarán en las próximas horas las inspecciones técnicas para determinar qué pudo haber originado el foco ígneo, evaluando si se trató de una falla en el sistema eléctrico o alguna otra causa humana.
Se espera que en el transcurso de la noche, las autoridades estatales emitan un balance preliminar sobre las pérdidas materiales, mientras se mantiene el acordonamiento preventivo para permitir que los cuerpos de emergencia terminen de enfriar los puntos críticos y descarten cualquier riesgo de reactivación.















