Ciudad Fernández, S.L.P.- Con su silla de ruedas, su tanque de oxígeno y sin nada más que el sustento de cada día, doña Raymunda Yáñez fue sacada de su propia casa por agentes de la Guardia Civil Estatal, quienes irrumpieron en su domicilio en el ejido El Refugio, decomisaron sus aves, colocaron sellos de clausura y le prohibieron volver a entrar… hasta que pague más de $300 mil pesos por y tener dos cotorros.
El cateo ocurrió en la calle Matamoros del Barrio Tercero y movilizó a decenas de oficiales con equipo táctico y hasta un camión blindado, lo que dejó atónitos a los vecinos.
Según relatan, la mujer de la tercera edad y con serios problemas de salud, fue tratada “como si fuera una delincuente peligrosa”, mientras observaba cómo se llevaban sus pertenencias, su ropa, sus medicamentos y hasta los dos cotorros que tenía como compañía.

“Lo único que quiero es que me dejen entrar a mi casa, ahí tengo mi medicina”, dijo entre lágrimas doña Raymunda, quien ahora permanece fuera de su hogar, sin acceso a sus tratamientos y con el temor de perder para siempre el lugar donde vivió toda su vida.
El operativo desató la indignación en la comunidad. Vecinos y familiares convocaron a unirse y defenderla y exigir sensibilidad, justicia y una revisión a fondo de la actuación de la Guardia Civil y los agentes ministeriales involucrados.
Para los habitantes de El Refugio, lo ocurrido no es solo un abuso de autoridad: es un golpe directo a la dignidad de una mujer que no tenía cómo defenderse.
















