Staff / El Mañana
Un operador de la línea Tornado terminó en el hospital luego de jugarse la vida para salvar a sus pasajeros de un atraco en el peligroso tramo de El Huizache.
Los delincuentes dispararon a quemarropa contra la unidad que venía de Michoacán con rumbo a Texas, pero el valiente chofer no se rajó y aceleró hasta llegar a Matehuala para ponerse a salvo.
La carretera federal 57 volvió a teñirse de sangre la madrugada de este miércoles cuando sujetos armados quisieron frenar el paso del camión.
Al ver que el conductor no se detenía, los maleantes soltaron una lluvia de plomo que atravesó el parabrisas, hiriendo al trabajador tras el volante.
A pesar de los balazos, el hombre mantuvo el control y manejó herido hasta encontrar auxilio con los paramédicos de la Cruz Roja.
Transportistas y viajeros aseguran que ese pedazo de carretera ya es tierra de nadie, pues los asaltos nocturnos están a la orden del día sin que nadie les ponga un alto.
Aunque el chofer ya recibe atención médica y la unidad quedó bajo resguardo, de los responsables no se sabe absolutamente nada, pues lograron escapar tras el ataque fallido.
















