- Cobro puntual de servicio inexistente muestra insensibilidad de director.
Staff / El Mañana
Lo que inició como una falla operativa en el pozo El Palmar se transformó en un problema mayor para miles de habitantes de Villa de Pozos, quienes hoy enfrentan una severa crisis de desabasto sin que Interapas ofrezca soluciones claras. Desde hace más de una semana —y en varios sectores desde hace meses— la población vive sin una gota de agua, dependiendo únicamente de pipas insuficientes y sin un calendario oficial de suministro.
Residentes de diversas colonias señalan que la única constante es la incertidumbre. Mientras el servicio permanece suspendido, los recibos de cobro siguen llegando puntualmente, lo que ha detonado molestia entre familias que consideran injusto pagar por un suministro inexistente. La falta de comunicación por parte del organismo operador ha profundizado la percepción de abandono.
Las quejas se concentran en la ausencia de una estrategia que permita atender de manera ordenada la emergencia. Los testimonios coinciden: no hay recorrido regular de pipas, no existe un mecanismo de reporte eficiente y las oficinas del organismo se han limitado a reconocer “fallas técnicas” sin ofrecer fechas reales de restablecimiento.

Habitantes responsabilizan al director general de Interapas, Daniel Hernández Delgadillo, a quien acusan de permanecer distante y sin supervisar personalmente la zona afectada. Consideran que su falta de presencia pública refleja un manejo errático de una problemática que ya afecta la salud, la economía y las actividades diarias de miles de personas.
En Villa de Pozos, el desabasto dejó de ser una contingencia y se convirtió en una crisis que exige respuestas inmediatas. Las familias piden que el organismo deje de operar en silencio y asuma, por primera vez en semanas, un compromiso real con la población.
















