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-Potosinos reprochan que el alcalde de la capital les endose responsabilidad de obras deficientes y trabajos inconclusos de Interapas.
Staff/EL MAÑANA
Resulta insultante y una verdadera desfachatez que el presidente de la Junta de Gobierno de Interapas, Enrique Galindo Ceballos, pretenda responsabilizar a la ciudadanía por los baches y hoyancos que existen en calles, avenidas y banquetas, bajo el argumento de que son los propios habitantes quienes los provocan al realizar reparaciones de tuberías de agua potable y drenaje.
La realidad que enfrentan diariamente las y los potosinos es muy distinta: Interapas realiza trabajos deficientes, rompe pavimentos y banquetas para intervenir sus redes y, en numerosos casos, deja los puntos intervenidos sin una reparación adecuada, generando hundimientos, hoyancos y baches que permanecen durante semanas o meses, con las consecuentes molestias y riesgos para peatones y automovilistas.
La declaración de Galindo Ceballos evidencia una preocupante falta de autocrítica y de responsabilidad institucional.
En lugar de reconocer las deficiencias del organismo operador y ordenar que las obras sean ejecutadas y reparadas con calidad, el alcalde de San Luis Potosí y presidente de la Junta de Gobierno de Interapas prefiere señalar a la población y deslindarse de las consecuencias de la ineficiencia del organismo que encabeza.
No se puede pretender engañar a la ciudadanía: cuando Interapas abre una calle para reparar una fuga, una tubería o una línea de drenaje, corresponde al organismo garantizar que el trabajo quede correctamente concluido y que el pavimento o la banqueta sean restituidos en condiciones adecuadas.
La postura del presidente de la Junta de Gobierno resulta todavía más cuestionable cuando las calles de la zona metropolitana muestran una creciente cantidad de baches, hundimientos y reparaciones deficientes, mientras Interapas enfrenta serios cuestionamientos por la calidad de sus servicios y la atención que brinda a los usuarios.
Los ciudadanos pagan sus impuestos y sus recibos de agua; no tienen por qué pagar también la incapacidad de Interapas para hacer bien su trabajo. La responsabilidad de garantizar servicios públicos eficientes y obras de calidad corresponde a las autoridades, no a la población.















