🔊 Escuchar esta nota informativa:
Staff / El Mañana
La llegada de nuevas proveedoras de fibra óptica rompe el esquema tradicional en Tamazunchale ante las constantes fallas en la red.
Las recurrentes fallas en los servicios de conectividad y la saturación de las líneas telefónicas tradicionales detonaron una intensa competencia comercial entre empresas privadas de telecomunicaciones en el municipio de Tamazunchale. La necesidad de contar con conexiones estables para la operatividad de comercios, instituciones educativas y uso personal impulsó la llegada de nuevas alternativas tecnológicas a la zona urbana y a comunidades aledañas.
Historicamente, la cobertura de telefonía e internet en la región sur de la Huasteca Potosina dependió de la infraestructura de la empresa Teléfonos de México. Sin embargo, en los últimos años el crecimiento de la mancha urbana y la alta demanda de datos rebasaron la capacidad instalada de la proveedora, generando interrupciones frecuentes que dejaban incomunicados a los usuarios durante jornadas completas.
Esta problemática propició el ingreso de firmas especializadas en la instalación de fibra óptica, entre las que destacan IENTEC Telecomunicaciones, Internet Perrón, Seguritec Lugadi y Centurión Web. Durante los últimos dos meses, cuadrillas de trabajadores han intensificado las labores de cableado aéreo en la cabecera municipal para ofrecer paquetes de alta velocidad a costos competitivos.
La expansión de la red no se ha limitado al sector centro, sino que ha comenzado a extenderse hacia diversos núcleos rurales donde el acceso a plataformas digitales era sumamente restringido. Para los prestadores de servicios turísticos y pequeños comerciantes rurales, la llegada de la banda ancha representa una herramienta fundamental para la promoción de sus productos y la recepción de pagos digitales.
No obstante, la vertiginosa colocación de líneas ha provocado cuestionamientos por la saturación de la infraestructura aérea. Las nuevas compañías emplean los postes pertenecientes a la Comisión Federal de Electricidad y a la firma telefónica histórica, generando densos nidos de cables que cruzan las avenidas principales sin que hasta el momento se observe un ordenamiento o regulación clara por parte de las instancias correspondientes.

















