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-Señalan que se proyecta una mala imagen para los turistas.
Staff / El Mañana
Entre el sarcasmo y el hartazgo ciudadano, un mensaje que circula en redes sociales resume, el sentir de muchos habitantes de Ciudad Valles frente al discurso oficial que hoy presume al turismo como motor de desarrollo.
La “oferta turística”, según el autor del comentario, inicia con una visita guiada por los bulevares, donde las banquetas funcionan como estacionamiento improvisado y una gasolinera despacha combustible en plena zona peatonal, como si fuera parte del atractivo urbano.
El recorrido continúa rumbo al centro de la ciudad, donde —siempre desde la ironía— se observa la invasión de calles y banquetas por el comercio ambulante, seguido de una parada obligada en un mercado que, lejos de ser un símbolo gastronómico y cultural, es descrito como un basurero a cielo abierto.

Para los amantes del ecoturismo, el tour incluye una visita al río, escenario donde lavacarros realizan su actividad sin restricción alguna, dejando una estampa poco amigable con el medio ambiente.
La experiencia no estaría completa sin un recorrido 4×4 por los baches que adornan prácticamente todas las calles, convirtiendo cualquier trayecto cotidiano en una aventura extrema. Y como “broche de oro”, el mensaje remata con un paseo por la famosa Bajadita, con “final feliz”, cerrando así el circuito turístico de la llamada, “Ciudad de la Anarquía”.
Más allá de la ironía, el comentario refleja una inconformidad real: la distancia entre la narrativa oficial y la percepción ciudadana. En tiempos donde se habla de atraer visitantes, el humor popular exhibe que antes de vender postales turísticas, quizá haga falta ordenar la casa.
















