- Jorge tenía un promedio envidiable y unos amigos que se quedaron sin él
San Luis Potosí, S.L.P. – La madrugada del sábado terminó en tragedia para la comunidad universitaria potosina.
Jorge Dávila Ramírez, de 23 años y pasante en cirugía maxilofacial de la Facultad de Estomatología de la UASLP, fue interceptado por sujetos armados en las inmediaciones de la zona universitaria poniente durante un intento de robo.
Tras resistirse al despojo de su vehículo, Jorge fue herido de gravedad y trasladado al Hospital Central “Dr. Ignacio Morones Prieto”, donde lamentablemente perdió la vida poco después.
Los hechos ocurrieron la noche del 7 de noviembre en las afueras del plantel. Los ladrones le quitaron el auto y lo dejaron malherido, con varios impactos en el pecho.

La universidad emitió un comunicado donde expresó su pesar, lo describió como un estudiante entregado con buenos promedios y exigió que las autoridades lleven el caso hasta las últimas consecuencias.
Jorge era hijo de una integrante de la Secretaría de Seguridad del municipio de San Luis Potosí.
La noticia encendió las alarmas en la capital potosina, no solo por lo brutal del hecho, sino porque ocurrió muy cerca de un campus, lo que reaviva la sensación de vulnerabilidad entre estudiantes, profes y padres.
El secretario de Gobierno estatal, José Guadalupe Torres Sánchez, declaró que se reforzará la vigilancia en varios puntos de la zona universitaria y que “no habrá excusas” para dar con los responsables.
Aunque los operativos se anuncian, muchos alumnos señalan que la acción preventiva llega “tarde y mal”, mientras los focos rojos siguen prendidos: calles sin alumbrado, cámaras apagadas y patrullas que pasan de largo.
Una comunidad que ya no quiere condolencias
El homicidio de Jorge deja un vacío y una advertencia seria: la seguridad en el entorno académico no es negociable.
La UASLP exigió a la Fiscalía General del Estado de San Luis Potosí (FGESLP) una investigación exhaustiva y diálogos reales para cambiar la realidad, no solo lamentarla.
La familia del joven, sus compañeros y la facultad demandan un sistema que no solo responda, sino prevenga. Porque cuando un joven con futuro muere afuera de su facultad… la sociedad completa está en riesgo.













