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Staff / El Mañana
Las autoridades activaron la alerta por la misteriosa desaparición de una menor que desde hace tres años tiene de cabeza a los investigadores por sus constantes huidas.
¡Vaya dolor de cabeza el que trae la policía! Resulta que las autoridades estatales tuvieron que encender otra vez las alarmas al emitir la ficha de búsqueda de una adolescente identificada como N. N., pero el verdadero mitote estalló cuando se descubrió que es exactamente la misma jovencita que ya ha sido reportada como desaparecida en cinco ocasiones distintas, dejando a todos con el ojo cuadrado.
El chisme está de no creerse, pues el historial de la menor arrancó el 8 de abril de 2023, cuando apenas tenía 11 añitos y se escapó por primera vez; la conducta se le hizo costumbre y se repitió dos veces en 2025 y otras dos en lo que va de este 2026, siendo vista por última vez el pasado 19 de junio.
En los pasillos de las comandancias ya corren fuertes rumores de que todas sus huidas han sido por pura voluntad propia, aunque las dependencias oficiales todavía no lo quieren confirmar del todo.
Esta clase de novelas familiares refleja la dura realidad que se topan los agentes de búsqueda, ya que muchas veces se gastan recursos y tiempo para que al final todo resulte ser por puros berrinches, decisiones personales o pleitos con los papás, descartando por completo que algún grupo delictivo se las haya llevado a la fuerza.
Pero no crean que es la única que anda de rebelde, pues fuera de la capital también se cuecen habas; resulta que en la región Media acaban de localizar a otra menor de nombre Victoria N., de 14 años, quien ya tiene su buena colección de antecedentes por escaparse de su casa.
Al final, los investigadores confirmaron que la chamaca andaba sana y salva, y que su desaparición fue un simple acto de rebeldía por puros conflictos con su familia.
Afortunadamente, ambas jovencitas ya fueron localizadas y regresadas con sus familiares sanas y salvas; sin embargo, los expertos andan diciendo que este tipo de teatros no sólo necesitan que la policía corra a buscarlas, sino que los papás les pongan más atención, platiquen con ellas y les den un buen acompañamiento para que dejen de andar jugando a las escondidas con la ley.
















