Cerritos. — En la comunidad de Joya de Luna, el sonido de las palas y los aplausos marcó el inicio de una nueva historia. Con fe, emoción y trabajo en equipo, los habitantes colocaron la primera piedra de la futura capilla de San Francisco, un proyecto que nació del corazón de la gente y que ya comienza a tomar forma.
La presidenta municipal de Cerritos, Ruth Liliana Castillo Montelongo, acompañó a las familias en este arranque simbólico que representa unión, identidad y esperanza. A su lado estuvo el arzobispo emérito de San Luis Potosí, Jesús Carlos Cabrero Romero, quien bendijo el terreno y animó a la comunidad a mantener viva su fe.

Vecinos, niños y adultos mayores participaron en la ceremonia, muchos con lágrimas en los ojos, recordando que desde hace años soñaban con tener un espacio propio para reunirse y celebrar su devoción. “Esto no solo es una construcción, es el reflejo de lo que somos: una comunidad que no se rinde”, dijo una de las vecinas durante el evento.
La presidenta municipal destacó que las obras que nacen del pueblo tienen más fuerza, y reafirmó su compromiso de seguir apoyando los proyectos que fortalezcan la vida comunitaria y la identidad de Cerritos.
El ambiente fue puro corazón: rezos, música y abrazos bajo el sol de octubre. En Joya de Luna, la fe ya tiene cimientos… y pronto, también tendrá su casa.
















