Staff/ El Mañana
En días pasados, el fuego avanzó entre las llamadas Praderas Huastecas, en el municipio de Tamuín, consumiendo cerca de 30 hectáreas de pastizal y obligando a una intensa movilización de cuerpos de emergencia, brigadistas y habitantes de ranchos cercanos. La información fue compartida en la cuenta oficial de los Bomberos Voluntarios de Tamuín, donde también se reconoció el esfuerzo de quienes participaron durante horas en las labores de combate.
Mientras el calor sofocante y las ráfagas de viento avivaban las llamas, los brigadistas abrían brechas y trataban de contener el incendio para impedir que alcanzara otras áreas. En medio de la complicada jornada, la lluvia comenzó a caer sobre la zona y ayudó a disminuir la intensidad del fuego, convirtiéndose en un respiro para quienes permanecían trabajando entre humo, ceniza y altas temperaturas.
En las maniobras participaron elementos del Cuerpo de Bomberos con dos unidades de atención, además de personal de Protección Civil con una unidad operativa. También se sumaron combatientes de ranchos vecinos, quienes colaboraron en distintos puntos donde el incendio seguía activo.
Los propios brigadistas señalaron que las primeras gotas representaron esperanza en medio del cansancio acumulado, ya que facilitaron las labores de contención después de varias horas de trabajo continuo.
Aunque el incendio logró ser controlado, los cuerpos de emergencia mantienen vigilancia preventiva debido a que algunos puntos continúan calientes y podrían reactivarse. Asimismo, reiteraron el llamado a evitar quemas al aire libre durante esta temporada de calor y sequía para prevenir siniestros de gran magnitud.

















