GUADALCÁZAR.- La Fiscalía General de la República (FGR) confirmó que el equipo de grabación robado a personal de Cepropie, encargado de transmitir las actividades de la presidenta Claudia Sheinbaum, ya fue recuperado.
No hubo milagro ni héroes, los ladrones lo abandonaron en un paraje del municipio de Guadalcázar, a 28 kilómetros del punto donde ocurrió el asalto, sobre la terrorífica Carretera 57, tramo Matehuala.
El atraco ocurrió la madrugada del domingo, cuando dos camionetas de Cepropie regresaban a la CDMX tras cubrir actividades presidenciales en Reynosa, Tamaulipas, cuando un comando armado los interceptó y despojó al personal del equipo de video.


Dos días después, la Guardia Nacional lo localizó tirado, como quien deja la evidencia porque ya no sirve. La FGR abrió carpeta de investigación, aunque no detalló ni el tipo de equipo ni el monto de lo robado y recuperado.
Lo que sí quedó claro es el escenario: la Carretera 57, que cruza medio país, sigue siendo una trampa. Ahí se han documentado asaltos, secuestros, balaceras y hasta patrullas clonadas de la propia GN.
Los antecedentes pesan: en 2023, en el tramo SLP–Nuevo León, 23 personas fueron secuestradas y, en su búsqueda, hallaron 121. Hubo llamados al Congreso para poner retenes reales; la delincuencia no se enteró. Apenas el 25 de enero, un conductor fue baleado en Doctor Arroyo y se reportaron retenes criminales otra vez.
Las cámaras volvieron a casa. La 57, sigue grabando terror.


















