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LA EUFORIA TRICOLOR PREVIO AL 15 DE SEPTIEMBRE

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Ciudad de México 5 septiembre 2026.- Fernando deja cada año durante un mes sus labores como campesino en el Estado de México, el cultivo de maíz y nopal para convertirse en comerciante en Plaza Pino Suárez.

 Desde el 9 de agosto, él y su familia parten de Temoaya con camionetas cargadas de banderas, cornetas, moños y accesorios patrios, recorriendo distintos puntos del País para iniciar la venta rumbo al 15 de septiembre.

 Con su carrito saturado de mercancía tricolor, Fernando forma parte de los 250 comerciantes ambulantes autorizados por el Gobierno capitalino para instalar puestos de romería temporal.

 La tradición familiar, que tres generaciones han realizado, comenzó hace 15 años.

 “El pueblo se dedica a hacer todo esto. Es artesanal lo que traemos. Pero no todos (los puestos), hay algunos que se dedican ya a vender producto chino. Nosotros aún tenemos el 70 por ciento original”, señaló Fernando.

 Aunque la venta arranca el 15 de agosto, cinco días antes Fernando se dedica a trámites, hospedaje y bodegas para asegurar el mes de trabajo.

 “Se va sacando producto (nuevo) cada año, pero no varía mucho, varía nada más productos de la cabeza, como diademas, moños, cosas que salen en tendencia o productos nuevos”, contó.

 Con más de 200 artículos en su oferta, Fernando asegura que el producto más costoso ronda los 600 pesos, aunque el precio cambia según la región.

 “Una bandera del número 16 (la más grande) vale 600 pesos. En Baja California, Veracruz, para otros estados más lejos la bandera vale como 3 mil. (La diferencia es) por el traslado, los gastos, comida, plaza, chalanes, gasolina”, explicó.

 El espacio reducido de su carrito lo obliga a ingeniosas adaptaciones: rejillas metálicas sostienen palos de escoba que se elevan como mástiles improvisados, de los que cuelgan cadenas plásticas multicolores con accesorios que tintinean al paso.

 El conjunto, caótico y festivo, envuelve a los clientes en un pequeño universo de maravillas.

 Peluches, rehiletes y banderas figuran entre los artículos más solicitados.

 “Me gustan mucho los artículos, pero pues ahorita no hay dinero, sobretodo porque acaba de ser la época de los útiles escolares. Pero me estoy esperando para poder comprar algún detallito, me gustan y están a muy buen precio”, señaló una visitante.

 Frente a Fernando se instala Gregorio, originario de Michoacán, quien también dedica un mes a la venta de atuendos típicos confeccionados por su familia.

 “En casa tenemos como ocho máquinas (de coser). Llegamos aquí el 29 de agosto y el día primero nos toca ir desfilar para poder tener estos lugares”, explicó.

 Con un inventario de 300 faldas, camisas y fajas, Gregorio y su esposa viajaron en autobús desde Cherán, cargando sus productos en costales. Desde las 7:00 hasta las 20:00 horas, permanecen en Pino Suárez ofreciendo su mercancía.

 “Por ejemplo, un traje para niño de seis años en el pueblo te viene costando como 90 pesos, yo aquí lo puedo vender como a 120 pesos”, contó.

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