La fórmula secreta

El Separador

El oro negro del capitalismo se vende en botella de vidrio color dólar y con forma de cuerpo de mujer. Promete todo lo que no tiene, como cualquier producto milagro. En todo hogar mexicano un pan de caja, un perrito blanco y una coca son el secreto de la felicidad. Los albañiles de a lado dicen que es, junto con un bolillo, el desayuno de los campeones.

El ingrediente básico de la cuba se consume más que el agua simple o el Boing de Guayaba. En casa de mis padres existían rejas de doce celdas que cada semana resurtía el camión de color rojo y aún disfruto el efecto lacrimógeno del trago abundante a pico de botella. Cómo olvidar los concursos de eructos entre mis vecinos.

A final de milenio, creativos de cualquier agencia hacíamos fila en el edificio de Polanco para proponerles a los gerentes de marca algo no muy sofisticado; pero caro -como era la publicidad-. Las oficinas con vistas insuperables habían costado el equivalente a las ventas de la empresa en un solo día a nivel mundial. Así como vendían, compraban.

Treinta años antes, cuando el cine de oro ya no era de oro, llegó la primera cinta experimental made in México: La fórmula secreta, de Rubén Gámez.

Un gran texto de Juan Rulfo en la voz de Jaime Sabines cuestiona la existencia, la injusticia, la vida y la muerte en México. La cámara navega en blanco y negro entre el observatorio y las ubres psicodélicas del D.F. de 1965. La industrialización y los multifamiliares pre-echeverristas; las granjas de Orson Welles y el rastro; la censura; macabros seminaristas juegan con niños; un padre ausente, la madre empodarada como cuchillito de palo entre Vivaldi y Stravinski en un pueblito empedrado pintado de blanco. Una fiebre de angelitos, crucifijos y caballitos sube-y-baja en un carrusel bilingüe, ambigüo, burbujeante.

Originalmente se iba a llamar “Kokakola en la sangre”, en referencia a una de las primeras escenas; pero el título resultaba muy agresivo a los de marketing. ¿A qué le tiras cuando sueñas publicista?

Se enlató (La fórmula secreta) por años; pero ya puede encontrarla en plataformas digitales. Como el envase del oro negro porta sellos hexagonales con advertencia, le invito a disfrutar la cinta -cubita en mano- en un vaso con dos o tres hielitos, por aquello de qué calor.

Shares



El Mañana San Luis

junio 2026
L M X J V S D
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
2930