Las autoridades potosinas aclararon que los rateros andan bien desactualizados, pues se llevan los aparatos pensando que traen cobre y terminan con puros plásticos inservibles.
¡De veras que la ignorancia es atrevida y el hambre es canija! La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de la capital potosina le mandó un recadito a los amantes de lo ajeno que se la pasan dejando sin agua a las colonias al robarse los medidores: ¡ya no tienen cobre, dejen de llevárselos!
Las autoridades explicaron que estos robos son mero vandalismo y ganas de fregar, porque los aparatos actuales son completamente de plástico y no los reciben ni en el fierro viejo.
Antes sí era negocio para los malandros porque los medidores viejitos venían cargados de cobre y los revendían por el valor del metal, pero hoy en día no valen ni para el reciclaje.
A pesar de que no les van a sacar ni un peso para el refresco, los raterillos siguen aferrados a la vieja escuela, por lo que la policía ha tenido que andar cazándolos en las noches para evitar que dejen sin agua a las casas.
Para que vean que no es juego, la corporación presumió que ya agarraron a varios “inteligentes” con las manos en la masa.
Por ejemplo, en la colonia Los Virreyes atoraron a uno con varias piezas en la mochila, y en el mero Centro Histórico detuvieron in fraganti a otro sujeto que ya llevaba ocho medidores robados cargando como si fueran trofeos.
Finalmente, sobre los reportes en redes de la colonia Juan Pablo, las autoridades admitieron que nadie ha ido a denunciar formalmente, pero que como quiera irán a dar una vuelta para espantar a los ladrones despistados.
















