🔊 Escuchar esta nota informativa:
Por Don Enchilado
Algo está pasando en Soledad de Graciano Sánchez. Aquí ya no sorprende escuchar el ruido de la maquinaria porque, como dice el viejo refrán, “el que trabaja no tiene tiempo de andar presumiendo”, aunque en este caso las obras se presumen solas.
Hay municipios donde el listón de inauguración ya hasta juntó telarañas. En Soledad, en cambio, apenas cortan uno y ya están desenredando el siguiente. No hay día en que el alcalde Juan Manuel Navarro no ande de casco puesto, dando banderazos, inaugurando calles, arrancando programas sociales o entregando apoyos.
Dicen que hasta el cemento ya anda pensando en manifestarse por exceso de trabajo. Las revolvedoras nomás no conocen el descanso; la grava y la arena ya levantaron la mano para pedir vacaciones porque no hay día que no las manden a otra obra. La maquinaria pesada trabaja a marchas forzadas y, si pudiera hablar, seguro pediría aunque fuera un fin de semana libre y sindicalizarse.
Ya es meme que en Soledad el único tráfico del que nadie se queja es el de las revolvedoras, las retroexcavadoras, los camiones de material y las cuadrillas de trabajadores que van de una colonia a otra. Aquí el concreto no alcanza ni a secarse cuando ya hay otra calle por pavimentar, otro parque por construir, otra aula por levantar o un nuevo banderazo listo para arrancar.
Ahí están los parques lineales que le cambiaron la cara a colonias enteras; las nuevas aulas didácticas que brotan en más de una veintena de escuelas; el colector pluvial de Quintas de la Hacienda que dejará de convertir las lluvias en dolor de cabeza; los nuevos pozos para llevar agua donde antes sólo llegaban promesas; las pavimentaciones que acabaron con los baches y las maldiciones de los automovilistas, y una Unidad Administrativa Municipal moderna, funcional y diseñada para que el ciudadano deje de peregrinar entre ventanillas como si anduviera pagando una manda.
Pero si hubo una obra que hizo levantar más de una ceja fue el puente de Circuito Potosí con carretera a Rioverde, sobre el bulevar Valle de los Fantasmas. Lo que antes parecía cuento chino hoy es una realidad: conectar Soledad con la zona poniente de San Luis Potosí en apenas nueve minutos. Lo que hace unos años sonaba a ciencia ficción hoy es parte de la rutina.
Mientras algunos siguen buscando el negrito en el arroz, la gente simplemente usa las obras. Y es que las obras hablan el idioma que todos entendemos: el de los resultados.
En el horizonte vienen proyectos de gran calado: un nuevo relleno sanitario, el esperado Parque Tangamanga III y quizá la decisión más trascendente para el futuro inmediato del municipio: la desincorporación de Soledad del Interapas. Una medida que muchos consideran el punto final de una larga etapa de mal servicio y de depender administrativamente de decisiones tomadas desde la capital.
No son pocos los que empiezan a comparar este momento con aquella época que muchos recuerdan como el gran despegue de Soledad durante el gobierno de Ricardo Gallardo. Hacía tiempo que el municipio no respiraba ese ambiente de optimismo donde las noticias giran alrededor de obras, infraestructura y proyectos que transforman el entorno.
Claro que nunca faltará quien diga que falta esto o aquello. Y tendrá razón. Ningún gobierno termina la tarea completa. Pero también es cierto que “el movimiento se demuestra andando”, y Soledad anda… y bastante rápido.
Los pueblos cambian cuando la gente tarda menos en llegar a su trabajo, cuando los niños estudian en mejores aulas, cuando el agua sale de la llave, cuando las lluvias dejan de inundar colonias y cuando hacer un trámite deja de ser un viacrucis.
Las obras en Soledad saltan a la vista. Y si el ritmo continúa, más de uno tendrá que aceptar que aquí no sólo se está construyendo concreto: también se está construyendo confianza.
Saeta 1.- Que el Director de Cultura, Felipe Cárdenas Quibrera ya le baje a sus ínfulas de grandeza y le meta poquita humildad. Andaba muy alzado que porque logró conjuntar tres diferentes exposiciones de arte en Soledad y ya se creía mucho. Hizo la monumental del maestro Federico Silva en la Unidad Administrativa; *El Alarido de la Percepción” en Casa de Cultura y “Replicas del Sentir” en la Presidencia Municipal. Peca de soberbio por estar atendiendo el programa de graduaciones gratuitas en el Teatro de Soledad para 15 mil estudiantes aunado a las clases de guitarra, corte y confección, canto, danzón y ritmos latinos que se imparten en los espacios culturales del municipio más los programas de capacitación gratuita en Turismo, Registro Nacional de Turismo para hoteles, agencias de viajes y restaurantes, además de la gestión para que VIX y NETFLIX lleguen a Soledad para realizar rodajes de series y películas. Puso en marcha tres camping infantiles y un cuarto camping para adultos mayores. Está peleando traer una extension del Festiva de Danzal “Lila López”; concursa para meter a Soledad a la Gira Nacional de Documentales y quiere volver a irrumpir en la Fenapo 2026. Esta semana presenta el evento nacional de camionetas Truck Meet y párele de contar.














