San Luis Potosí, S.L.P. – ¡No entienden que no es juego! Un morrito de apenas 16 años se metió en la bronca de su vida cuando la Guardia Civil Estatal lo atoró en pleno movimiento. El chavalo andaba por las calles de la ciudad sintiéndose muy pesado, pero lo que no sabía es que los uniformados ya le tenían echado el ojo.
Al momento de aplicarle la revisión de rutina, el clásico “a ver qué traes, carnal”, los oficiales le encontraron una pistola fajada. El menor, que todavía ni termina de crecer, no supo ni qué decir cuando sintió el frío de las esposas. Se le acabó la fiesta y el porte, pues de inmediato lo subieron a la patrulla para llevarlo ante las autoridades correspondientes.
Es una lástima que la banda tan joven se ande quemando por querer jugarle al vivo. Ahora el chavo está bajo resguardo de la Fiscalía especializada, mientras los jefes se preguntan en qué mal paso se les perdió el retoño. ¡Pónganse truchas con sus chavos, que la calle está brava y no perdona!


















