🔊 Escuchar esta nota informativa:
Foto: Especial
SANTA CATARINA, S.L.P.– El karma no siempre se tarda, a veces llega con uniforme y orden de aprehensión.
Abraham “N” pensó que podía hacer lo que quisiera con una menor de edad en la Zona Media, pero la Fiscalía General del Estado le demostró que el infierno también tiene sucursal potosina: 10 años de prisión y sin derecho a lloriquear.
De acuerdo con la investigación, la víctima —una menor cuya identidad se mantiene reservada— fue interceptada cuando caminaba rumbo a su casa, y el agresor la llevó a un sitio despoblado para cometer el delito.
Lo que Abraham no imaginó es que la justicia le caería tan rápido: fue detenido en San José de Abajo, procesado y ahora sentenciado.

Durante el juicio, los litigadores de la Delegación Tercera de la FGESLP presentaron las pruebas necesarias para que el juez no tuviera dudas: el tipo es culpable.
Así que por los próximos 10 años, Abraham cambiará los paseos por la plaza por los paseos al patio del penal, donde el único “afecto” que recibirá será el del sistema de reinserción.
Además de la prisión, tendrá que pagar una multa y reparar el daño, aunque todos sabemos que ningún peso devuelve lo que este tipo arrebató.














