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San Luis Potosí, S.L.P. — En tiempos donde hasta poner un puestito de gorditas requiere crédito, paciencia y un milagrito extra, el Sifide decidió meter mano a sus procesos para que los trámites sean menos pesados que una fila del Seguro Social.
Sí: quieren que Impulso a la Economía Familiar —uno de sus programas estrella— deje de sentirse como examen de admisión y más como un apoyo real para los negocios potosinos.
Jovanny de Jesús Ramón Cruz, mero mero coordinador del organismo, explicó que andan revisando todo: cómo se reciben, evalúan y dictaminan las solicitudes de financiamiento. Todo con la idea de hacerlo más ágil, más accesible y menos tedioso para quienes buscan levantar un micronegocio en cualquiera de las cuatro regiones del estado.

El funcionario recordó que no es lo mismo emprender un taller en la Huasteca que abrir un pequeño negocio en el Altiplano, por lo que los créditos necesitan adaptarse a cada realidad. Y para presumir tantito, soltó el dato: más de tres mil millones de pesos en financiamientos durante la administración actual.
El Sifide asegura que, con esta afinada de procesos, los apoyos llegarán más rápido, con reglas más claras y menos trabas. La tirada es simple: ayudar a que más familias puedan iniciar o sostener su negocio sin morir en el intento —ni en el papeleo.
















