Staff/ El Mañana
En la capital potosina, la limpieza urbana parece tener calendario… y reflector. Comerciantes y vecinos del Centro Histórico denunciaron que la Dirección de Servicios Municipales, encabezada por Christian Iván Azuara Azuara, intensificó labores de aseo únicamente en el marco de las actividades de Semana Santa, dejando ver una intervención más oportuna para la foto que para la rutina.
Previo y durante los eventos en plazas como Fundadores y Aranzazú, cuadrillas municipales realizaron trabajos de recolección de basura, lavado de calles y mantenimiento urbano poco habituales el resto del año. La escena, aseguran los inconformes, contrasta con el abandono cotidiano que enfrentan diversas zonas del primer cuadro y barrios tradicionales.

El caso del Callejón del Buche, en el Barrio de Santiago, se repite como ejemplo: presencia institucional solo en temporada alta. “Vienen, limpian tantito y se van; el resto del año no aparecen”, relatan habitantes.
Para vecinos y comerciantes, el despliegue responde más a una estrategia de “maquillaje urbano” que a una política pública sostenida, en un intento por ofrecer una imagen favorable durante el festival y, de paso, cumplir con la vitrina que exige la administración encabezada por Enrique Galindo Ceballos.
Así, entre escobas de ocasión y calles relucientes por temporada, la ciudad vuelve a quedar dividida entre lo que se presume… y lo que se padece a diario.


















