Agencia Reforma
Monterrey, NL 5 junio 2026.- Katya Echazarreta, la tapatía que se convirtió en la primera mexicana en viajar al espacio tras participar en una misión de junio de 2022 a bordo de la NS-21 de Blue Origin, exhortó a niños y adolescentes finalistas de la competencia Richmond Science Fair a ser líderes y ayudar a los demás.
Durante una conferencia de unos 40 minutos en la Sala Tierra del Museo de Historia Mexicana, dijo ayer que ha aprendido que no basta con ganar, sino que lo verdaderamente importante es trabajar en equipo.
Recordó que un ex compañero de la universidad, a quien calificó como un “bully”, era un buen ingeniero y tenía la preparación necesaria para llegar a la NASA, igual que ella; sin embargo, la diferencia era que él no apoyaba a otros e incluso se burlaba de sus metas.
“Puedo decirles que él era un ingeniero increíble, y por eso quería estudiar yo con él, porque sabía que podía aprender mucho de esta persona, pero no depende sólo de eso; importa si apoyamos a los demás cuando sabemos que tenemos un poquito más de conocimiento en ciertas cosas o si nos vamos a burlar de las personas que no lo tienen las mismas oportunidades”, dijo.
“O si vamos a tomar la decisión de ser líderes y los vamos a ayudar y a encaminar a los otros; eso es la diferencia más importante que yo he aprendido de la NASA”.
Describió que, si bien sus colegas en la agencia aeroespacial estadounidense son inteligentes, lo que más los caracteriza es la pasión por su profesión y su disposición a ayudar.
“Son las personas más apasionadas que he conocido, las más dedicadas y las más abiertas a ayudar, y me siento tan agradecida de ser parte de este proceso.
“El ganar, entre comillas, y ser la persona más inteligente o la que obtiene un reconocimiento antes que los demás no existe; lo que existe es una nave espacial que puede orbitar o investigar la luna de Júpiter; lo que existe es un sistema que puede dejar al robot más pesado de la historia en Marte”.
Eso existe, agregó, gracias al trabajo del diseñador de circuitos y al del tornillo más pequeño de esa nave, así que aquí no hay ganadores o perdedores.
La Richmond Science Fair es un concurso que este año celebra su tercera edición. Reúne a estudiantes menores de edad con talento para las áreas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas).
La final de este año se realizó en Monterrey y contó con la asistencia de estudiantes de varias entidades.















