San Luis Potosí, S.L.P. — La noche del jueves, la colonia 6 de Junio vivió una pesadilla bajo el agua. Lo que empezó como otra tormenta más terminó en tragedia cuando un hombre fue arrastrado por la corriente, sin que nadie pudiera hacer nada.
De acuerdo con vecinos, el hombre fue visto intentando cruzar la calle cuando el agua lo jaló con una fuerza que ni diez brazos pudieron detener. Lo arrastró hasta las vías del tren que corren detrás de las casas, donde fue hallado sin vida más tarde, a la orilla del camino.
Las imágenes se repitieron como cada temporada: calles hechas ríos, autos flotando, gente atrapada, y la ya conocida frase de las autoridades —“eviten cruzar corrientes de agua”— como si alguien disfrutara poner su vida en riesgo.
En la colonia 6 de Junio, el dolor se quedó entre el lodo y los escombros. Los vecinos, con impotencia y rabia, lamentaron no solo la pérdida del hombre, sino también el olvido que cada año los deja a merced del clima.
Y como ya es costumbre, después del desastre viene la promesa de “evaluar daños”, “revisar drenajes” y “reforzar medidas”… hasta el siguiente aguacero.
















