- El desbordamiento del arroyo El Zapote y del Rioverde causó caos, inundaciones y destrozos.
- Cientos de familias vivieron horas de angustia tras las fuertes lluvias que golpearon la zona serrana
Río Verde.- La madrugada del jueves, Río Verde amaneció en emergencia. Las lluvias no dieron tregua y el arroyo El Zapote se desbordó con una fuerza brutal, dejando a más de 300 familias incomunicadas y al Parque Lineal convertido en un río más.
El agua subió rápido, arrastrando troncos, basura y hasta estructuras del parque. Las canchas, los juegos y las zonas verdes quedaron bajo el lodo y la corriente. Los vecinos, preocupados, salieron con lámparas y celulares para ver los daños, mientras la Guardia Civil Estatal y Protección Civil se movilizaban para rescatar y despejar los caminos.

El paso vehicular quedó bloqueado en varios puntos. Solo una brecha peatonal improvisada permitió que algunas personas pudieran cruzar para comprar comida o buscar ayuda. Elementos de la GCE retiraron deslaves y ramas de los caminos rurales para evitar que las comunidades quedaran totalmente aisladas.
La situación no solo pegó a Río Verde. En la Huasteca y en la zona serrana rumbo a Querétaro, los ríos desbordados y los deslaves colapsaron la Carretera Federal 69 Jalpan–Río Verde.
Un puente colgante se vino abajo, y una patrulla municipal fue arrastrada por la corriente, un reflejo del poder de la naturaleza y de lo frágil que puede ser la infraestructura ante lluvias tan intensas.

Las autoridades mantienen la alerta activa y pidieron no intentar cruzar zonas inundadas ni arroyos crecidos. Aunque el agua ya comienza a bajar, el miedo sigue presente: hay familias que lo perdieron casi todo y un parque que tardará en volver a ser lo que era.

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