San Luis Potosí.- Un hombre fue encontrado medio vivo, medio muerto, tirado entre los desechos de un basurero en la zona de Peñasco, al poniente de la ciudad. Aún respiraba -aunque apenas- cuando los servicios de emergencia llegaron a sacarlo del montón de olvido y polvo que lo cubría.
Según los primeros reportes, no llevaba identificación ni pertenencias, solo la marca del abandono y una historia que, por ahora, nadie puede contar. Los paramédicos lo atendieron en el lugar y lo trasladaron al Hospital Central “Dr. Ignacio Morones Prieto”, donde los médicos intentan hacer lo que la vida parece haber dejado pendiente.
Hasta el momento, nadie lo reclama, nadie lo conoce y nadie sabe cómo llegó ahí. Lo único claro es que en esa zona de Peñasco, donde la basura se acumula más rápido que las promesas, apareció un cuerpo que todavía se aferra a existir.
Las autoridades ya investigan qué lo llevó a ese estado: una golpiza, un accidente o simplemente la mala suerte de vivir en un lugar donde la muerte pasa tan seguido que ya ni sorprende.
Por ahora, el hombre sigue hospitalizado, luchando por respirar… mientras el resto del mundo sigue girando, sin enterarse de que entre los desechos alguien todavía intenta seguir vivo.
















