- Los clásicos rugieron tras la conquista de los caminos potosinos
- Después de recorrer las carreteras y cambios de San Luis, aceleraron los motores para irse a Zacatecas.
Fotos: RedesSociales/Instagram
SAN LUIS POTOSI.- La Carrera Panamericana 2025 superó este día su penúltima prueba con la Etapa 7, que recorrió la ruta Guanajuato–San Luis Potosí. La caravana llegó a la capital potosina alrededor de las 16:30 horas, cumpliendo con el itinerario previsto y dejando una jornada clave para definir la clasificación general.
Ricardo Cordero y su copiloto Marco Hernández, al volante del icónico Studebaker “El Malditillo”, están a un pasito de coronarse reyes en la categoría Sport Mayor de la Carrera Panamericana 2025. En la Etapa 7, que recorrió Guanajuato hacia San Luis Potosí, ampliaron ventaja sobre sus rivales franceses Hilaire y Laura Damiron, quienes han presionado sin dar tregua.
El día fue un desafío brutal: 388.014 km en total, con 87.010 km cronometrados de pura velocidad, repartidos en nueve tramos que exigieron de reflejos y precisión. En el camino, se enfrentaron a zonas clave como la Sierra de Lobos — terreno peligroso para los que van al límite.
Cordero no se duerme en sus laureles: “Tenemos una ventaja relativamente cómoda, pero no absoluta… falta un día, un estirón”, declaró. Ahora el desenlace se escribe entre San Luis Potosí y Zacatecas, donde se definirá quién alza el título.

Los potosinos recibieron con entusiasmo a los autos clásicos de la Panamericana, que llenaron de motor y nostalgia las calles del centro histórico.

Entre aplausos, fotos y banderas, San Luis Potosí vibró con el paso de los pilotos que siguen escribiendo la historia de la legendaria Carrera Panamericana.

Desde los más pequeños hasta los más veteranos, cientos de aficionados se reunieron para admirar a los bólidos que rugieron por los caminos potosinos.













