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Staff / El Mañana
El INEGI reportó solo tres robos federales en San Luis Potosí durante 2025, contrastando drásticamente con la realidad que viven los transportistas en la ruta 57.
Pese al constante peligro que enfrentan los conductores, las cifras oficiales del Gobierno Federal pintan un panorama irreal sobre la inseguridad. Durante todo el 2025, se registraron apenas tres incidentes de robo en tramos de jurisdicción federal dentro del estado de San Luis Potosí.
Esta cifra resulta inverosímil para cualquier ciudadano o transportista que utilice frecuentemente las carreteras locales. Este corredor, particularmente la vía 57, es uno de los más importantes del país para el movimiento de carga, pero también uno de los más temidos por la constante violencia.
La Guardia Nacional, encargada de la prevención y vigilancia en estas vías, parece estar manejando otros datos. La omisión de asaltos y ataques armados en el Censo Nacional de Seguridad Pública Estatal (CNSPE) genera fuertes cuestionamientos sobre sus métodos reales de registro.
¿Qué está pasando con las denuncias de las víctimas? Es evidente que los delitos existen y se discuten a diario en el gremio transportista. La clasificación de los crímenes podría estar siendo alterada de manera intencional para evitar que figuren en las estadísticas de alto impacto a nivel federal.
El contraste de números se vuelve aún más alarmante cuando se observa la contraparte estatal. Mientras la federación reporta que casi no existen los asaltos, los registros locales documentaron un salto escandaloso de hasta 2 mil 473 reportes durante el mismo periodo de 2025.
Sin embargo, los datos de las corporaciones estatales también presentan anomalías severas. El Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) validó únicamente 419 casos, lo que indica que el padrón local se infló con llamadas de auxilio falsas o hechos que nunca pudieron ser confirmados.
Al final, la falta de transparencia y el maquillaje de cifras afecta directamente a los ciudadanos. Minimizar la crisis de seguridad en las carreteras federales o inflar los números sin filtros estadísticos solo demuestra una profunda desconexión entre las autoridades y la verdadera criminalidad.















