- Guardia Civil y Fiscalía, bajo la lupa por amenazas, detenciones arbitrarias y revictimización
En el Altiplano potosino las cosas se están calentando y no precisamente por el clima. Octubre dejó claro que la relación entre la ciudadanía y las corporaciones de seguridad atraviesa uno de sus peores momentos, luego de que la Cuarta Visitaduría de la CEDH documentara un incremento notable en quejas por abusos e irregularidades. Las historias se repiten: amenazas, intimidaciones y detenciones sin pies ni cabeza, principalmente atribuídas a la Guardia Civil Estatal, que sigue acumulando reportes preocupantes. La Fiscalía tampoco se salva, con tres nuevas quejas por carpetas atoradas y procesos que parecen moverse en cámara lenta. Lo más alarmante es que las mujeres siguen llevando la peor parte, con la mayoría de las atenciones y quejas formales. Ante este panorama, la CEDH tuvo que emitir medidas precautorias para frenar abusos y proteger a las víctimas.













