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Agencia Reforma
Ciudad de México 18 octubre 2026.- En medio de protestas por las fallas en el servicio y demandas sindicales, el IMSS canceló una compra masiva de máquinas de anestesia, que había convocado de urgencia porque en 2027 prácticamente no tendrá presupuesto para contratar el servicio con terceros.
El 1 de octubre, el Seguro Social canceló la compra de 532 máquinas de anestesia intermedia y 240 de anestesia de alta especialidad, cuando ya había recibido ofertas en una licitación convocada a plazos recortados el 4 de septiembre, valuada en unos 750 millones de pesos.
La premura derivó de una sesión del Subcomité Revisor de Convocatorias (Sureco), celebrada el 3 de septiembre, en la cual se advirtió lo siguiente: “Para el presente ejercicio, el Servicio Integral de Anestesia está cubriendo 67 unidades médicas con un importe de mil 141 millones de pesos, y para el ejercicio de 2027 tiene previsto 67.9 millones de pesos para cubrir únicamente dos unidades de 67”, se afirmó en la sesión.
“Prácticamente el Servicio Integral de Anestesia ya no estaría cubriendo a las unidades médicas del Instituto, por eso es que en parte aceleramos la contratación de estas máquinas”, se agregó.
Pero la licitación se derrumbó cuando la Coordinación de Expansión de Cobertura de Salud del IMSS informó que se necesitan muchas más máquinas de las previstas por la desaparición del Programa del IMSS que durante 46 años atendió a población sin seguridad social de zonas rurales y aisladas.
Luego de la eliminación de este programa, en julio de 2025, los 10.8 millones de beneficiarios se sumaron al IMSS ordinario, por lo que ahora se necesitan 213 máquinas adicionales de anestesia intermedia, y 96 de alta especialidad.
Por tanto, se decidió cancelar la licitación para no hacer la compra en partes, justificando un posible “daño patrimonial”.
Si bien se puede convocar a otro concurso, las máquina difícilmente estarían listas antes de 2027, pues el plazo de entrega era de hasta 90 días, y varias empresas pidieron hasta 150 días, pues se tenían que entregar y poner en operación en 139 hospitales y clínicas.
En el mismo concurso, el IMSS solicitó 48 unidades para anestesia básica, pero no recibió ofertas solventes.
Critica testigo social falta de planeación
Guadalupe Vega Ballesteros, testigo social de la licitación, cuestionó al IMSS por falta de planeación y por haber cancelado las partidas pese a tratarse de una compra urgente.
“No se identifica una explicación suficiente de cómo se ponderaron las consecuencias de cancelar la adquisición, frente a la necesidad de disponer oportunamente del equipamiento”, afirmó Vega, en un informe publicado el 12 de octubre.
“Esto evidencia una posible contradicción por parte de la entidad, pues por una parte justificó la reducción de plazos en la urgencia de contar con los equipos de anestesia debido a las restricciones presupuestarias para 2027 (…) y por otra, determinó cancelar las partidas, pese a que subsiste la necesidad de contar con dichos equipos”, agregó.
Conocido como Coplamar cuando empezó a laborar con el IMSS en 1979, el programa del IMSS en zonas rurales y aisaldas fue eliminado con el argumento de que duplicaba la atención para personas sin seguridad social, asignada desde 2023 al órgano Servicios de Salud del IMSS para el Bienestar.


















