- Sociedad y corporaciones exigen justicia y un alto al terror del crimen organizado
San Luis Potosí, S.L.P. – Otra vez la violencia volvió a hablar más fuerte que la ley. La noche del lunes, Fernando Sornia Castorena, elemento de la Guardia Civil Estatal (GCE), fue asesinado a balazos en la colonia Satélite, al sur de la capital potosina.

El ataque ocurrió cerca de la medianoche, sobre la calle Taiwán, cuando el agente fue interceptado y atacado sin piedad. Vecinos, asustados por las detonaciones, pidieron auxilio; al llegar los cuerpos de emergencia, Fernando ya no tenía signos vitales.
El crimen estremeció a la corporación y encendió otra vez el reclamo de una sociedad que ya está cansada de ver cómo los servidores públicos caen uno tras otro mientras la delincuencia sigue marcando territorio.

Indignación y reclamo de justicia
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Estado (SSPCE) lamentó el asesinato y reconoció a Fernando como un agente comprometido con la seguridad del pueblo potosino.
“Este cobarde ataque no frenará los operativos de la Guardia Civil”, afirmó la dependencia.
Pero las palabras no bastan. En calles y redes sociales, compañeros y ciudadanos exigieron resultados, no comunicados.
“Ya no queremos homenajes póstumos, queremos protección y justicia”, escribió un oficial en un mensaje que se viralizó entre cuerpos de seguridad.

La Fiscalía General del Estado (FGESLP) abrió una carpeta de investigación para dar con los responsables y esclarecer los hechos. Mientras tanto, la SSPCE aseguró que brindará apoyo legal, psicológico y económico a la familia del agente caído.
Durante la madrugada, la colonia permaneció acordonada; el silencio solo se rompía con el paso de las patrullas y el eco de un sentimiento compartido: hartazgo e impotencia.
Porque en San Luis, los delincuentes siguen circulando con libertad, mientras quienes defienden la ley terminan cayendo bajo las balas del crimen organizado.

















