SLP.-En San Luis Potosí no se andan con cuentos: aquí el que la hace, la paga, y el que quiere entrar a hacer desmadre, se topa con pared. Luego de que se armara la gorda en Tapalpa, Jalisco, con la noticia del fallecimiento de Nemesio Oseguera “El Mencho”, el miedo de que la violencia brincara para acá estaba latente, pero el Gobierno del Estado se puso las pilas desde el minuto uno.
Diputados federales y senadores salieron a reconocer que el Góber Ricardo Gallardo no se durmió en sus laureles. En cuanto se supo la noticia, mandó blindar todas las entradas al estado con la Guardia Civil, logrando que San Luis se mantuviera tranquilo mientras en otras regiones los bloqueos y los balazos estaban a la orden del día.
El diputado José Luis “Chiquis” Fernández soltó que esa capacidad de reacción fue la que salvó el día, demostrando que ahora sí hay protocolos que jalan. Por su parte, la legisladora Graciela Gaitán destacó que tener los arcos de seguridad y el monitoreo al tiro fue lo que permitió que las familias potosinas durmieran sin pendiente.



Pero la cosa no paró ahí. Juan Carlos Valladares afirmó que la gobernabilidad que se vive hoy es por decisiones firmes; gracias al despliegue en las carreteras, se evitó el famoso “efecto cucaracha”, impidiendo que los malandros de otros estados buscaran refugio o quisieran calentar la plaza potosina.
Finalmente, el senador Gilberto Hernández Villafuerte remató diciendo que esta paz no es de a gratis, sino fruto de una estrategia integral que ha bajado los delitos gachos. Al final del día, los legisladores coincidieron en algo: en las horas más críticas, San Luis demostró que es territorio blindado y que la prevención es la que manda.














