- Agua contaminada con metales pesados baja de los jales de la Mina María de la Paz; todos fingen que no ven🔹 UN MUNDO TÓXICO…
Fotos: Especial
VILLA DE LA PAZ, S.L.P.- En pleno 2025 y con toda la tecnología del mundo, en Villa de la Paz están dejando correr —literalmente— un río de agua contaminada como si fuera cascada turística. El escurrimiento no viene de lluvias ni de filtraciones naturales: sale directo de los jales de la Mina María de la Paz, propiedad de José Cerrillo Chowell, y avanza sin freno por kilómetros hacia zonas agrícolas y hasta áreas urbanas.

El alcalde, Juan Francisco Gómez Escamilla, decidió aplicar la de “si no digo nada, no existe”. No ha denunciado, no ha intervenido, no ha presionado. Nada. Y mientras tanto, cientos de metros cúbicos de agua grisácea bajan por un arroyo que ni siquiera es arroyo: es un camino que abrió el mismo drenaje tóxico con años de fuga constante.
Lo más duro es que esto no es nuevo.
Desde 2003, investigadores de la UASLP ya habían alertado sobre niveles criminales de arsénico, plomo y otros metales en el suelo y el agua de la región. Ya entonces detectaron niños y familias enteras enfermas por vivir cerca de la mina. Dos décadas después, parece que nadie aprendió nada.

La situación actual confirma que el manejo de los jales es deficiente, peligroso y sin vigilancia. El agua contaminada baja por el Camino Viejo a La Paz como si fuera un “río minero”, cargado de sustancias que no se degradan y que se van acumulando en la gente, los animales y la tierra sin que nadie haga un maldito muestreo.

Y si lo municipal está dormido, lo federal está en coma. SEMARNAT, PROFEPA y la Secretaría de Economía no se han parado por la zona, no han clausurado, no han sancionado, no han inspeccionado. La ley ambiental prohíbe descargas como esta, pero aquí la omisión ya hizo costumbre.

El mensaje es claro: la región del Altiplano puede seguir tragándose metales pesados… porque para el gobierno, esto no es prioridad.
Mientras la contaminación sigue avanzando, la gente queda sola. Otra vez.













