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Staff/El Mañana
Tener seis patrullas estacionadas para tan solo diez policías suena a broma, pero es la realidad diaria en Alaquines. De acuerdo con reportes locales, este municipio de San Luis Potosí prácticamente opera a la deriva en materia de seguridad, dejando desprotegidos a más de 7,400 habitantes en su cabecera y comunidades.
La alcaldesa Laura Moctezuma de la Cruz camina ahora sobre la cuerda floja. Al no pagar el salario mínimo fijado para los cuerpos policiales, la edil arriesga sanciones severas del Congreso del Estado por desobedecer un mandato constitucional explícito.
En el papel, el gobernador Ricardo Gallardo Cardona decretó que ningún oficial en los 59 municipios debe ganar menos de 14,000 pesos mensuales. En los hechos, los agentes de Alaquines cobran apenas 3,500 pesos a la quincena; un sueldo tan castigado que ni siquiera alcanza el salario mínimo e imposibilita reclutar nuevo personal.
Sin las acreditaciones necesarias para portar la placa, la corporación local terminó convertida en un equipo de “multiusos”. En lugar de patrullar las calles, a los elementos los mandan a dirigir el tránsito escolar, trasladar estudiantes o hacer chóferes de la presidenta municipal, sus familiares y funcionarios.
Frustrados ante la falta de rondines reales y con seis vehículos estatales mal aprovechados, los propios vecinos han comenzado a hacer justicia por mano propia ante cualquier incidente.
Si la alcaldía insiste en mantener este esquema irregualar y violar la homologación salarial, la Contraloría y el Poder Legislativo local alistan ya los procedimientos legales para sancionar formalmente a la alcaldesa.
10 oficiales en toda la corporación policial.
7,400+ habitantes en el municipio (cabecera y comunidades).
6 patrullas asignadas al municipio.
$3,500 pesos quincenales por policía ($7,000 mensuales).

















