FOTO: Internet
San Luis Potosí, S.L.P.— Se acabó la impunidad para quienes usen o lastimen animales con fines violentos. En el estado quedó oficialmente prohibido organizar, provocar o entrenar peleas de animales, así como usarlos como “sparring” —ese término disfrazado para decir que los ponen de carnada o saco de golpes—.
La nueva disposición, respaldada por la reforma al artículo 117 de la Ley de Protección a los Animales y el artículo 317 Quáter del Código Penal, establece penas de uno a cinco años de prisión y multas que van de 22 mil a más de 226 mil pesos.

Pero ahí no acaba la historia: si el responsable es veterinario, comerciante o alguien vinculado al cuidado animal, podría quedar inhabilitado o suspendido de su profesión. Y ojo, que los espectadores también la pagan: si van sabiendo lo que pasa, recibirán hasta un tercio de la pena.
Con esto, San Luis Potosí busca ponerle alto al maltrato disfrazado de “tradición” o “entrenamiento”, recordando que el respeto animal también es cultura.















