Staff/ El Mañana
Mientras la capital se seca, el discurso oficial sigue hidratado. El alcalde de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, insistió en que no hay crisis hídrica… justo cuando vecinos bloqueaban calles por falta de agua.
El caso más reciente: Periférico Norte y avenida del Sauce, donde ciudadanos cerraron la circulación tras semanas —y en algunos casos meses— sin suministro.
Pero según el Ayuntamiento, todo está bajo control.
Colonias como Jardín, Del Valle y Tequis cuentan otra historia: llaves secas, pipas insuficientes y soluciones que no llegan.
Aun así, el edil sostiene que “todas las presas tienen agua” y que El Realito funciona, aunque los hechos —y las fugas del sistema— digan lo contrario.
Como salida, se habló de sabotaje en el pozo Salk 2. Porque aquí siempre hay culpables… menos responsables.
Entre bloqueos, enojo social y un servicio colapsado, la narrativa oficial sigue firme: no pasa nada.
Solo que en la calle ya no hay agua… y la paciencia también se está agotando.
“Todas las presas tienen agua” dice Galindo
















