Staff/ El Mañana
“El cierre del puente La Sagrada Familia no es un problema del clima, es culpa de la negligencia del Ayuntamiento”. Con esa contundencia, ciudadanos de Tanquián de Escobedo expresaron su molestia en redes sociales tras la difusión de información oficial sobre el cierre del paso y las afectaciones generadas por las recientes lluvias.
La crítica más severa señala que las autoridades municipales habrían tenido varios meses para realizar estudios, atender observaciones y concluir adecuadamente las obras relacionadas con la estructura. Según los comentarios publicados por usuarios, el problema actual no sería únicamente consecuencia de las precipitaciones, sino también de obras de mantenimiento que presuntamente quedaron inconclusas o fueron ejecutadas sin la planeación necesaria.
Otro ciudadano cuestionó el momento en que las autoridades detectaron la problemática, preguntando cuánto tiempo permaneció la situación sin atención antes de que se tomaran medidas. El comentario refleja el sentir de quienes consideran que la reacción oficial llegó tarde, cuando el cierre ya afectaba la movilidad de cientos de personas.
Las inconformidades también apuntan al impacto económico generado por la interrupción del tránsito hacia la carretera de San Vicente. Habitantes aseguran que comerciantes, estudiantes y trabajadores enfrentan complicaciones diarias debido a la falta de una ruta funcional y segura.
Incluso las acciones de vigilancia implementadas en la zona fueron objeto de cuestionamientos. Algunos usuarios consideran que el despliegue de patrullas representa una respuesta limitada ante un problema que, a su juicio, pudo prevenirse con mayor anticipación. Mientras el puente continúa cerrado y las lluvias siguen presentes en la región, la presión ciudadana aumenta y las exigencias de una solución definitiva se hacen cada vez más visibles en el debate público local.
Cuatro cifras para recordar del 2025
• 1,360 familias evacuadas en municipios de la Huasteca debido al riesgo de inundaciones durante las lluvias más intensas.
• 298 milímetros de lluvia acumulada se registraron en uno de los episodios más severos de ese año.
• 13 municipios afectados, entre ellos Tanquián de Escobedo y San Vicente Tancuayalab, por desbordamientos y daños por precipitaciones.
• 2,200 viviendas dañadas


















